Cómo fue el veto del 82% Cristina Kirchner?
El hecho de que las cuentas nacionales dieran superávit fiscal primario (en gran medida consumido por el cargo financiero de pagar la deuda externa) no hacÃa al gobierno kirchnerista más receptivo a las demandas populares. Buscaba acrecentar ese superávit para continuar pagando puntualmente a los acreedores extranjeros.
Asà fue que tomó la decisión de meter la mano en los ingresos de las jubilaciones, ideando un nuevo "Ãndice" de actualización de los aumentos que los dejaba muy por debajo de la inflación. Una de las primeras vÃctimas fueron los jubilados docentes nacionales, que en marzo de 2010 obtuvieron un aumento… del 0,98%, contra una suba del costo de vida del 17% en 2009, que alcanzarÃa el 23% en 2010.
Ahora también tenemos una comisión especial integrada por miembros de los poderes Ejecutivo y Legislativo que hace meses está estudia cómo aplicar un nuevo "Ãndice" a la baja. Mientras se rompen la cabeza para encontrar un sistema que engañe al pueblo, el gobierno fija por decreto esos aumentos. Ayer y hoy, el objetivo es el mismo: ahorrar dinero a costa de las jubilaciones para pagar la deuda pública usuraria.
Repudio y acción de los trabajadores
La punta del iceberg del rechazo popular a este "ajuste" a las jubilaciones estuvo en los docentes (particularmente los de la Ciudad de Buenos Aires). Se autoconvocaron y realizaron masivas asambleas, petitorios y movilizaciones. La dirección sindical de Ctera (y la CTA) les dio la espalda: Hugo Yasky, entonces dirigente de la central y actual diputado del Frente de Todos defendió al gobierno. El repudio al 0,98% se extendió.
Esto llevó a que se iniciara el debate en el Congreso de un proyecto de ley para reinstaurar el 82% móvil en las jubilaciones. El bloque opositor de la derecha rápidamente lo limitó solo al 82% del salario mÃnimo vigente, acompañando el pronunciamiento general de las entidades empresarias. La presidenta Cristina Kirchner hizo una furibunda campaña contra el proyecto, planteando que iba a llevar a la Argentina al default.
El proyecto presentado incluÃa otros dos puntos: reajustar de acuerdo a la evolución del salario todas las jubilaciones afectadas por los congelamientos de 1991 y 2002 (impuestos por Carlos Menem y continuados por los sucesivos gobiernos -fallos Badaro, etc.-) y establecer esa movilidad para los futuros aumentos.
A pesar de la limitación del 82% solo a las jubilaciones mÃnimas, el Partido Obrero tomó el proyecto como una base para impulsar una movilización de los trabajadores activos y jubilados. Si bien colocaba la jubilación mÃnima solo un poco por encima, los otros dos puntos ponÃan un nuevo piso a los reclamos. El primero presuponÃa la actualización y retroactividad contra los congelamientos de Menem, De la Rúa y Duhalde, que se habÃa transformado en un creciente problema polÃtico con 300.000 juicios presentados ante la Corte Suprema. El segundo, que la actualización jubilatoria se harÃa tomando como Ãndice la evolución de los salarios.
https://prensaobrera.com/politicas/de-donde-salen-y-a-donde-van-los-fondos-de-la-anses/
Una polÃtica obrera independiente
En principio el debate sobre el proyecto de ley estuvo dominado entre la oposición polÃtica de la derecha y el oficialismo, pero nuestra defensa de una profunda reivindicación obrera nos permitió intervenir en la crisis e impulsar una movilización popular. Sin contar con una representación propia en el parlamento, intervenimos en el debate parlamentario e impulsamos que se convirtiera en un eje de movilización y acción directa de masas.
Criticando fuertemente el retroceso del proyecto de la derecha, consideramos que igual seguÃa siendo progresivo por mejorar las condiciones de vida de masas de jubilados y para crear un mejor escenario para pelear por la conquista integral del 82% móvil. Buscamos generar un movimiento de lucha que impusiera sus propias condiciones, e intervinimos con una posición independiente en el debate polÃtico entre la oposición derechista y el gobierno kirchnerista.
El PO lanzó un petitorio reclamando que se aprobara el proyecto votado en la comisión previsional de la Cámara de Diputados, con los tres puntos. La movilización partidaria fue impresionante y se acrecentaba con el eco entusiasta con que fue recibida. Se instalaron mesas en calles, plazas y estaciones ferroviarias. Se llevó a puertas de fábrica y a las facultades. Se formaban colas para firmar el petitorio. Esto fue acompañado por decenas de charlas y mesas debate en los locales partidarios y en centros públicos (organizaciones de jubilados, sedes sindicales, audiencias municipales), en muchos casos con participación de polÃticos y representantes sindicales.
Los sindicatos (salvo excepciones) hicieron mutis por el foro, porque estaban apoyando al gobierno. Lo mismo la centroizquierda de la CTA, Yasky, VÃctor De Gennaro, Proyecto Sur. Pino Solanas dio un apoyo condicionado a que el parlamento aprobase al mismo tiempo de donde saldrÃa el financiamiento, una posición que le hacÃa el juego a la objeción del kirchnerismo.
Yasky fue uno de los que más se empeñó en defender al gobierno y su Ãndice de actualización. Pero las marchas y actos de los docentes obligaron a la Anses y a Cristina a cambiar el Ãndice: para frenar el movimiento, otorgó un aumento de emergencia del 4,9%, retroactivo a abril, que sumado al 0,98% daba un 5,9%. Fue un triunfo de la lucha docente antigubernamental y antiburocrática.
En su momento, saludamos en Prensa Obrera (24/6) “el triunfo de una pelea†de los jubilados docentes. Esta fue una campaña central del periódico, que dedicó a la lucha por el 82% móvil una parte esencial de las ediciones semanales durante cuatro meses, evidenciando la intensa movilización partidaria.
Participamos e hicimos actos frente al Congreso. Impulsamos el frente único con diversas organizaciones de jubilados, entre otras, y tomamos el debate parlamentario como una palanca para interesar a las masas y elevarlas hacia una movilización propia independiente.
Hubo corrientes de izquierda, fuera de las tributarias directas del kirchnerismo, que le dieron la espalda a ese proceso. Fue el caso del PTS, que consideró que el proyecto "de la derecha" era "insuficiente" y se opuso a movilizarse para reclamar su aprobación. En nombre de negarse a "hacerle el juego a la derecha" atacó sistemáticamente nuestra campaña. En un artÃculo de Prensa Obrera criticamos esa posición señalando que “los doctrinarios tienen el hábito de ignorar el abc del programa de transición: la necesidad de que nos valgamos de todo reclamo práctico que sirva para movilizar a los explotados contra la burguesÃa, incluso si este reclamo no está inscripto en nuestro programa, sino que aparece como consecuencia del proceso concretoâ€.
Fueron creciendo actos y movilizaciones en todo el paÃs; en Villa Constitución y San Nicolás impulsadas por obreros siderúrgicos jubilados. "No habrá 82% móvil sin lucha", rezaba en agosto una tapa de Prensa Obrera, planteando superar las trabas de las burocracias sindicales que hacÃan causa común con el gobierno, y llamando a movilizarse contra los intentos del Senado de limitar aún más el proyecto -ya que la oposición derechista compartÃa con la clase patronal que pretendÃa los fondos de la Anses para subsidiar al capital. Cualquier coincidencia con la actualidad no es casualidad, es una polÃtica de Estado defendida consecuentemente por el kirchnerismo.
El 13 de octubre convocamos a una concentración frente al parlamento, junto a organizaciones de jubilados. Empezamos con una vigilia previa de 24 horas, instalando una carpa y una radio abierta por la que desfilaron decenas de delegaciones obreras y de jubilados. Se realizaron varias charlas con decenas de asistentes. Varios miles se concentraron frente al Congreso.
La gran presión obrera y popular en favor del 82% móvil hizo que algunas burocracias sindicales adoptaran actitudes contemporizadoras. La CTA conducida por Pablo Micheli y hasta un sector de la CGT liderado por Luis Barrionuevo se pronunciaron a favor de la ley. Incluso el PTS terminó enviando un cartel con… 7 militantes, un cambio de polÃtica que según explicó en un volante obedecÃa a "la convocatoria de las organizaciones de jubilados y pensionados y de distintos gremios y la CTA-Micheli"; seguidismo a la burocracia sindical.
Amado Boudou, entonces ministro de EconomÃa y desde 2011 vicepresidente de CFK, declaró que "el paÃs no está preparado para pagar el 82%". La presidenta CFK habló en cadena nacional para ratificar su rechazo al proyecto, tildando de reaccionarios a quienes defendÃan los reclamos de los jubilados, porque hundirÃan a la Argentina. Advirtió que iba a vetar la ley si era aprobada. Finalmente la ley fue votada la noche del 13 de octubre y en la madrugada del 14 la presidenta cumplió con su palabra.
CFK llamó a Hugo Moyano (CGT) y a Yasky (CTA) a actuar en "forma responsable" también frente a la siguiente deliberación del Consejo del Salario que debÃa fijar un nuevo ajuste al Salario MÃnimo (base en el cual se apoyarÃa la actualización de la jubilación mÃnima).
En la actualidad la historia se repite. Pero, en este caso, las dos veces bajo la forma de tragedia para las masas de jubilados, condenados a ingresos de miseria y al congelamiento de sus haberes. En 2010 en forma preventiva, ahora en forma imperativa según los reclamos del FMI y los bonistas que quieren garantizarse el pago de los intereses usurarios de la deuda pública.
Frente al veto
El PO rechazó el veto y sacó un afiche que tuvo gran repercusión, titulado: "Si Evita, serÃa una jubilada con $ 1.046 pesos", enfrentando la verborragia del gobierno y llamando a retomar la lucha por el 82%. La oposición derechista hizo alguna declaración y se llamó a cuarteles de invierno. El posterior gobierno de Macri demostró la continuidad del ataque contra los jubilados con cambios de Ãndices de actualización.
Aquel afiche salió a la calle el 18 de octubre, y dos dÃas después era asesinado nuestro compañero Mariano Ferreyra por una patota de la burocracia ferroviaria aliada al kirchnerismo, poniendo en evidencia ante la opinión pública otro estigma del autoproclamado gobierno nac&pop: el de la tercerización y precarización laboral.
Ambas luchas siguen hoy plenamente vigentes.
https://prensaobrera.com/politicas/en-una-masiva-audiencia-publica-se-denuncio-el-intento-oficial-de-liquidar-las-conquistas-previsionales/
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Entre 2003 y 2010 las jubilaciones más que se duplicaron (+102,8%), y es luego de esa fenomenal mejora que tiene lugar el veto de CFK al 82% móvil.
¿Adivinen qué pasó después del veto? Siguieron subiendo: +25,9% por arriba de la inflación. Por ende el veto no era para perjudicar, sino para hacer sostenible los aumentos posteriores.
En total, 2003 - 2015 aumentaron 155% real.
Y con Milei? Desde noviembre 23:
26,3% para las jubilaciones sin bono
-21,3% para las que tienen bono
Y el veto es para seguir licuando la mÃnima, porque al bono (que es el 23% de la misma), lo van a hacer de goma.
Gráfico de CEPA - Centro de EconomÃa PolÃtica Argentina