La inestabilidad en el Gabinete quedó de manifiesto apenas unos meses después del arranque del mandato de Milei, con la salida de Nicolás Posse de la Jefatura de Gabinete, en mayo de 2024.
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Entre ministros, secretarios y cargos clave —como los de la AFIP o la UIF— el recambio de nombres fue una constante en un Gobierno donde la estabilidad interna parece ser la excepción. Mogetta, exministro de Transporte cordobés, habÃa sido designado por recomendación del actual titular de EconomÃa, Luis Caputo, y su salida se dio en medio de una fuerte reconfiguración de áreas clave.
La inestabilidad en el Gabinete quedó de manifiesto apenas unos meses después del arranque del mandato de Milei, con la salida de Nicolás Posse de la Jefatura de Gabinete, en mayo de 2024. Posse habÃa sido uno de los hombres más cercanos al Presidente, pero fue eyectado sin miramientos, dando inicio a una práctica que se repetirÃa: funcionarios defendidos públicamente eran luego defenestrados al ser desplazados.
Antes, en febrero, ya habÃa sido removido Osvaldo Giordano de la ANSES, una decisión que pareció tener más que ver con su entorno polÃtico que con su desempeño: su pareja, la diputada Alejandra Torres, votó contra la Ley Ómnibus, lo que le costó el puesto a Giordano. En ese mismo paquete también fue despedida Flavia Royón, secretaria de MinerÃa.
También llamativa fue la caÃda del número dos de EconomÃa, JoaquÃn Cottani, en julio del año pasado. O la breve permanencia de Eduardo Roust en la SecretarÃa de Medios, apenas seis dÃas después de haber asumido. Su sucesora, Belén Stettler, tampoco duró: no llegó al 2024. Y el periodista Eduardo Serenellini, quien le siguió, también fue desplazado.
La SecretarÃa de Trabajo no se quedó afuera. Horacio Pitrau fue el primero en caer, tras buscar un acuerdo con el sindicalista Armando Cavalieri. Luego fue el turno de Omar YasÃn, acusado de ser responsable del escándalo por el aumento de sueldos a funcionarios, pese a que no era un tema de su área.
En el área social, las turbulencias fueron aún mayores. Pablo de la Torre, exsecretario de Niñez, salió envuelto en polémicas por alimentos sin distribuir y presuntos contratos irregulares. Su reemplazante, Yanina Nano Lembo, también fue desplazada tras un escándalo menor pero simbólico: la compra de una cafetera de lujo. Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano, firmó después otras salidas de segundas y terceras lÃneas, profundizando la sangrÃa.
El caso de Julio Garro en la SubsecretarÃa de Deportes también llamó la atención. Su sugerencia de que Lionel Messi debÃa pedir disculpas tras un canto discriminatorio de Enzo Fernández generó malestar en las redes oficialistas. Poco después, se anticipó su salida a través de cuentas afines al Gobierno.
Otro caso emblemático fue el de Ignacio Yacobucci en la Unidad de Información Financiera (UIF), quien dejó su cargo tras una campaña de desgaste debido a la alta actividad del organismo en causas judiciales, algo que molestó al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
La lista sigue: Fernando Vilella (BioeconomÃa), Alejandro Consentino (Innovación), Florencia Misrahi (ex AFIP), y hasta Sonia Cavallo, hija del exministro de EconomÃa Domingo Cavallo, quien fue removida como representante argentina ante la OEA tras crÃticas públicas de su padre al Gobierno.
Según un relevamiento del sociólogo Pablo Salinas, el Ministerio de EconomÃa encabeza el ranking de bajas con 43 salidas, seguido por Capital Humano (27), la Jefatura de Gabinete (17) y la propia Presidencia (11).
Fuente Diario Chaco.